domingo, 10 de septiembre de 2017


POLEMICA SOBRE LA TALLA EN EL FIFE… y en el GLOSTER.
Ernesto Gracia

Responsable de Postura de la OMJ.

  Juez OMJ de Great Britain

 
 Se entiende que ante todo el canario Fife Fancy debe de presentar una forma redondeada, desde cualquier ángulo que se le observe, dentro de una talla ideal que se aproxime a los11 cm. El reto pues en la cría del Canario Fife de exposición es bien evidente cuando se considera que un gran número de Fifes presentan bien un exceso de talla o falta de redondez de cuerpo – y en bastantes casos ambos defectos conjuntamente. Sí a esto le añadimos otros tantos rasgos característicos de la raza, como pequeña y redonda cabeza sobre cuello bien marcado, exquisito plumaje y distintiva posición semi erecta, nos daremos cuenta de que, aunque el Fife Fancy es un canario prolífico a la hora de criar, son en cambio pocos los ejemplares criados que verdaderamente se asemejan al estándar ideal.
 
 
 No es mí intención en este artículo el describir este estándar pues este tema ya está sobradamente cubierto en muchos textos, artículos y, por supuesto, en el estándar oficial de la raza. Prefiero entonces concentrarme en aquello que, dentro del estándar de esta raza, considero es a menudo causa de debate entre criadores, expositores y, por supuesto, jueces. Me refiero a los conceptos de talla y cuerpo. De sobra es sabido que la talla debe de ajustarse a unos 11 cm desde la punta del pico a la punta de la cola, es decir que el Fife es un canario marcadamente diminutivo. A la vez, el Fife es un canario de forma y esta forma es notablemente definida por el cuerpo que debe de ser redondeado. Esta redondez, tipo pera, es especialmente apreciable sí se observa el ejemplar desde arriba, en una jaula de exposición puesta sobre el suelo. De esta manera podremos determinar sí el ejemplar verdaderamente muestra lo que para mí es una cualidad imprescindible y de máxima importancia en el Fife – anchura de hombros.
 
 
Considero que existe una tendencia algo generalizada a dejarse confundir en el apartado de talla por lo que yo pienso es la apreciación del volumen del pájaro. Es decir, que a más volumen del pájaro hay tendencia a apreciar más talla y por contra, a menor volumen menos talla. De ahí el eterno dilema de “bonito ejemplar, pero no lo suficientemente pequeño” (pájaro algo pasado en talla), “bonito ejemplar, pero no lo suficientemente redondo” (pájaro algo falto de cuerpo) ¿Cuál de los dos es mejor ejemplar? A igualdad de puntos el ejemplar más pequeño será declarado mejor ya que al comprobar planillas para el desempate nos daremos cuenta que en el primer concepto es decir talla, el ejemplar pequeño habrá obtenido más puntos.
 
 
¿Pero que pasa sí estamos en una situación fuera de concurso? ¿Cuál de los dos ejemplares declararíamos ser mejor? Seguro que se daría lugar a toda clase de debate. A mí modo de ver siempre tendremos que buscar el equilibrio del conjunto del pájaro, evitando así los problemas asociados con los extremos. De todas maneras, dado que este artículo refleja un pensamiento puramente personal, me atrevo con la pregunta. Para mí, como criador (insisto, como criador) siempre mejor valoraré, por supuesto dentro del conjunto de valores y lejos de los extremos, la redondez más que la talla, ¡pero ojo, siempre buscaré buena redondez con buena talla! Como juez la cosa se complica puesto que los puntos otorgados por el estándar a talla son 25, por sólo 10 para cuerpo. He aquí donde pienso que radica el verdadero dilema y tanto como criador o como juez considero que el estándar del Fife Fancy puede estar proporcionalmente descompensado en estos conceptos claves.
 
 
 Un buen ejemplar de Fife es esencialmente pequeño y redondo. Ahora bien, a la hora de puntuar el juez se ve obligado a dar más del doble de puntos a talla que a cuerpo (25 contra10 respectivamente). Aún siempre respetando el encanto de la pequeña talla de esta raza de canarios (tal y como la concibieron sus creadores escoceses y su estándar que así lo hace constar), pienso que se podría considerar restar 5 puntos de los 25 destinados a talla, para añadírselos a los diez de cuerpo. De esta manera pienso que el estándar podría quedar justamente y proporcionalmente compensado. El importantísimo concepto de talla todavía sería debidamente valorado, pero a la vez el para mí (y me imagino que para la inmensa mayoría de criadores del Fife Fancy) no menos importante concepto de cuerpo sería también más justamente y debidamente valorado sobre la escala de puntos del estándar. Considero que este cambio también podría en ocasiones facilitar la labor de los jueces. Cuando se ha de puntuar un Fife que tiene sobre los 11 cm de talla, ya se le otorgará sobre 23 puntos en este concepto. Esta alta puntuación de salida ya es una ventaja substancial que aunque bien se le resten los debidos puntos en el resto de los conceptos, todavía pesará en la puntuación final lo abultado de puntos en talla. Es de esta manera que pienso que el Fife pequeño y con pocas más cualidades, todavía en ocasiones queda por encima del Fife con mejores cualidades, aunque algo pasado en talla. Y así ocurre que, en ocasiones, ante tal des-compensación, algún juez pudiese optar por introducir su propio criterio de compensación restando más puntos de los que en un principio se considerase en el resto de conceptos para de esta manera, en el conjunto de conceptos, sea mejor puntuada la forma y característica redondez del Fife Fancy en relación a talla.
 
 
 Para substanciar esta postura personal que aquí presento, podemos referirnos también a una situación bien parecida, y a la vez inversa, que se da con la raza Gloster. En esta raza los dos conceptos de máxima importancia, cabeza/moña y cuerpo, aportan 20 puntos cada uno por tan sólo 15 aportados por talla. Sin embargo, la polémica y el debate se desatan ante un Gloster diminuto algo falto de cabeza/moña y cuerpo en competencia con un Gloster bien de cabeza/moña y cuerpo, pero algo pasado de talla. Sí nos hemos de atener al estándar, tanto el del Fife como el del Gloster, debería de ser premiado el de más pequeña talla en el Fife y el de más redondez en cabeza/moña y cuerpo en el Gloster. Pero la subjetividad y elementos propios de compensación son tal que no siempre ocurre así. ¡Menos mal! La polémica, que ya está servida desde hace años, continuará.